Mas allá del smog
Desde su extracción hasta su venta, uso y disposición, todas las cosas que hay en nuestras vidas afectan a las comunidades, y sin embargo la mayoría de todo esto se oculta. La Historia de las Cosas es una critica entretenida, dinámica y cargada de datos, que describe en 20 minutos el lado oculto de nuestros patrones de producción y consumo. La Historia de las Cosas expone las conexiones entre una gran cantidad de problemas ambientales y sociales, y hace un llamado a que nos unamos para crear un mundo más sustentable y justo. Les enseñará mucho, les divertirá y puede que cambie para siempre la visión que tienen sobre las cosas.
Cuenta Un Ambientalista
Este Blog nace a partir de una actividad de la universidad, tratara temas ambientales, sociales y algunos personales “PERIODISMO es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es PROPAGANDA. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar."Horacio Verbitsky
martes, 22 de febrero de 2011
sábado, 27 de noviembre de 2010
El Parque Arví en Medellín: ¿Ecoturismo o Ecocidio?
Doña Rosa nació en la vereda el Mazo, toda la vida ha vivido en la casa heredada de sus padres; recuerda que allí hubo tranquilidad hasta que los primeros síntomas del “desarrollo” trajeron la carretera hace 14 años y los carros empezaron a matar sus animales domésticos. Antes las casas se podían dejar solas y las puertas abiertas, pero ahora los forasteros entran sin permiso a las casas y huertos, dejan basuras y roban; con la construcción del Parque Arví las cosas están empeorando. “Desconozco las bondades que traerá la construcción del parque, eso no es progreso, pues el desarrollo se construye en armonía con la naturaleza. Sólo pretenden sacarnos de nuestro territorio; los que vienen ofreciendo plata para comprar nuestras casas y construir el parque son muy poderosos. El turismo trae gente que no sabemos quiénes son”, comenta doña Rosa.
Para los nativos de la región, declarada reserva forestal desde 1970 por su exuberancia natural y belleza paisajística, no es fácil aceptar que desde hace más o menos cinco años vengan tumbando montaña y escarbando sus propiedades, al punto de demoler sus salones de reunión y sus casas de bareque, para remplazarlas por pesadas construcciones y equipamientos de hoteles, metrocables y parqueaderos.
“El metro cable que construyeron, supuestamente, para servir a la comunidad, la gente de la zona no lo utiliza, porque el servicio se inicia desde las 9 a.m. hasta las 5 p.m.- continúa doña Rosa-. La gente que trabaja en Medellín ingresa a las 8 de la mañana y salen a las 6 de la tarde; es evidente que el servicio es sólo turístico. Como van las cosas, con las construcciones modernas ya ni reconoceremos nuestro territorio. Construirán cabañas de madera con techos de flores, en lugar de casas de bahareque con techo de paja, como ha sido la tradición. Además, están controlando nuestra movilidad, siempre habíamos transitado libremente estos lugares que preservaron nuestros abuelos, pero ahora nos lo impiden alegando pisar zonas de reserva con daño a la naturaleza, cuando verdaderamente los depredadores son ellos”.
La historia del parque Arví
Ante los reclamos de la comunidad y las reacciones en contra de la construcción del Parque Arví, nos cuenta doña Nubia Alzate, edil del corregimiento de Santa Elena: “Acá hay una historia muy particular, según dijo Jorge Melguizo, secretario de Cultura y Desarrollo Social, el Parque Arví no era un cuento nuevo; según él había sido planeado hace 40 años y por eso dice no entender por qué la gente se alborota. Nos preguntamos entonces ¿Por qué no llamaron a la comunidad a participar en ese proyecto? Después de 35 años de estar engavetado, nos vienen a vender la idea como un cuento maravilloso, engañándonos, utilizando un lenguaje técnico para que la comunidad dijera ‘esto es muy bonito’. A esas reuniones, que llamaron socializaciones, a la gente que asistía le recogían las firmas y las utilizaron a su conveniencia como si fueran la aprobación del proyecto, utilizaron el fraude, y asaltaron la fé popular”.
“Esta conducta socialmente desviada- insiste la edil-, la utilizaron de vereda en vereda. Cuando presentamos una tutela por la defensa de lo público, de nuestra cultura, idiosincrasia y todo lo que tiene que ver con nuestros derechos colectivos, afectados por la construcción del parque, ellos mostraron esas firmas alegando que habíamos estado de acuerdo. También engañaron a la gente diciendo que el proyecto generaría empleo para todos; la verdad es que de 250 comerciantes a los que se les dijo que tendrían negocios, tan solo a 14 se les va a dar la oportunidad y está por averiguar quiénes son y porqué fueron escogidos. También dijeron que los equipamientos estarían en armonía con la naturaleza y ya estamos viendo que no es así”.
Según la edil, si el parque Arví está en una zona de reserva forestal, cuyo objetivo es la protección del medio ambiente, no se entiende porqué la administración de la ciudad trae semejante equipamiento para devastar agresivamente el ecosistema y, a parte de eso, sin permisos legales, aunque estos jamás serán morales, ni éticos ni ambientales. “Según ellos, nosotros no somos parte del medio ambiente y carecemos de derechos. Nuestros árboles, oxígeno y la protección que le hemos dado a la zona toda la vida, eso no vale. La cosa es más grave de lo que se piensa, porque el territorio que se afectará es mucho más grande de lo que la gente cree. El proyecto habla de un territorio Arví, que no es sólo las tres veredas afectadas del corregimiento de Santa Elena, sino que impacta negativamente zonas de los municipios de Guarne, Envigado, El Retiro, Copacabana y Rionegro”.
El problema mayor, según lo concibe doña Nubia Alzate, es que no existe en la población una reflexión ni sensibilidad frente al ecoturismo y la preservación del medio ambiente y el concepto de desarrollo. “La gente sólo piensa en lo bonito y agradable para pasear, pero no valora a fondo los perjuicios del supuesto desarrollo” Así enuncia la edil estos perjuicios:
En lo económico: La gente de Santa Elena estaba acostumbrada a producir papa, maíz, flores y pequeños cultivos de hortalizas y verduras, pero esa producción se fue desestimulando a medida que el supuesto desarrollo fue llegando a la zona, primero por la creación de plazas de mercado satélites. Los intermediarios pagaban muy barato el producto agrícola, por tal motivo el campesino no volvió a cultivar. El problema se agudizó por la siembra masiva desplanificada de pinos con fines comerciales madereros, que secaron la tierra. Paradójicamente, Empresas Públicas de Medellín es una de las mayores accionistas que explota esas pineras maderables. El agua se redujo y los cultivos también. La mano de obra agrícola se trasladó al sector de los servicios, obras públicas, o se desplazó hacia Medellín. Sólo los campesinos nativos y algunos habitantes mantienen la producción agrícola para su consumo y pequeños excedentes para la venta. El proyecto Arví sepulta cualquier intensión de recuperar la tierra para la producción agrícola y promueve las actividades turísticas que afectan el medio ambiente.
Titulación de las tierras: En Santa Elena han nacido tres o cuatro generaciones; las tierras se han heredado desde los tatarabuelos y de nosotros a nuestros hijos. En épocas anteriores no era tan común realizar papeleos y registros en notarias, lo que se convirtió en serio problema del cual se quieren aprovechar los poderosos accionistas del parque Arví. En noviembre 20 de 1970, el acuerdo 031 del Inderena declaró reserva forestal toda esta zona y este acuerdo fue ratificado por el Ministerio de Agricultura mediante resolución ejecutiva 024 de 1971. Las implicaciones que esto tiene es que cientos de construcciones serían ilegales; hoy a 430 familias de la zona les están poniendo en tela de juicio la legalidad de sus propiedades porque fueron construidas después del año 70 y la Administración los chantajea con el pago de multimillonarias multas; obviamente tratan de asustar para que la gente termine entregando sus propiedades. Esto es el colmo, cualquiera se preguntaría, ¿por qué durante 40 años nadie realizó controles legales a las construcciones de la zona, a quien le correspondía?.
El problema para los perjudicados es que quien debió controlar y emitir los respectivos permisos para construir es la misma Administración, que hoy es parte interesada en el proyecto y sus ganancias. Por esta razón, el señor Leonardo Muñoz Cardona adelantó una acción popular, por irrespeto a la reserva forestal nacional protectora del Río Nare. Se alega que los responsables de haber protegido la zona deben responder por sus acciones y sus omisiones al respecto, y no venir después de 40 años a perjudicar a pequeños propietarios que construyeron de buena fe.
Pero para probar que la ley es para los de ruana en el Concejo de Medellín se denunció que el concejal Luís Bernardo Vélez obtuvo licencia para construir en Santa Elena a pesar que la resolución 021 ordena a las curadurías no permitir cambios ni expedir licencias de construcción y así se lo han hecho saber a todos los nativos y habitantes a quienes les han negado los permisos y les han dicho que solo puede construir el que tenga mínimo 38 hectáreas. Sin embargo, y para demostrar que el problema y la protección a la naturaleza tan cacareada por el pulpo que es la Corporación Parque regional Ecoturístico Arvi- CPREA no cobija sino a los más humildes, se emitió la resolución 1859 de septiembre de 2009 que le concede todo el permiso al CPREA para enajenar, extinguir y sustraer los recursos y terrenos necesarios para echar adelante el proyecto del Parque Arví.
La CPREA fue conformada hace poco más de un año con el fin de construir el proyecto, por tanto no es tan cierto que hace 40 años eso ya estuviera pensado. O tal vez sí, pero a la comunidad nunca le preguntaron sobre el futuro de su territorio. Hacen parte de CPREA la gobernación de Antioquia, el municipio de Medellín, la Universidad de Antioquia, la Escuela de Ingeniería de Antioquia, la Escuela de Administración, Finanzas y Tecnología EAFIT, Comfenalco, Comfama, Corantioquia, Cornare, la Cámara de Comercio de Medellín, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y Actuar Famiempresas. La inversión es gigante, como seguramente serán las ganancias. Al solo metrocable, que a ningún nativo de Santa Elena beneficia, se le han invertido 2 500 millones de pesos.
En lo ambiental: Son 11.248 hectáreas las que afectará el proyecto que contendrá hoteles, zonas para acampar, senderos para caminantes, parqueaderos gigantes y mucho concreto que seguramente afectará la vida de especies y contaminará el medio ambiente. Normalmente en la zona habitan 3000 personas, pero con la construcción del parque se espera que semanalmente asistan entre 1500 y 5000 personas. ¿A dónde irán a parar sus desechos orgánicos y los residuos sólidos? A la gente de Medellín le van a caer los residuos de aguas negras que el turismo va a generar en esta zona, ya los desagües están cayendo a las quebradas, porque las casas que hasta ahora existen tienen sus propios pozos sépticos; entonces ya está claro que el turismo que asistirá a los equipamientos como Comfama, Comfenalco, Puente Carabineros y demás lugares de descanso turístico contaminarán especialmente las quebradas la Honda, el Chiquero y Piedras Blancas, que son de agua pura y surten la represa de piedras blancas que bombea agua potable a Medellín.
La recreación, la sana diversión y la libre movilidad: La gente de Santa Elena normalmente se beneficiaba de la naturaleza de manera normal, estamos seguros que después tendrán problemas hasta para transitar por las inmediaciones del parque; también en Piedras Blancas y Mazo nos van a colocar unas porterías que van a imposibilitar la libre movilidad y habrá un control para todos nuestros familiares y amigos que nos vienen a visitar y hasta el cura tiene que dar la lista de los que vienen a misa procedentes de otro lado. Seguramente nos van a carnetizar. Lo que le han dicho a la gente para convencerla de estas acciones arbitrarias es que la seguridad va a mejorar.
Represión a la protesta pacífica: La comunidad adelantó una marcha para protestar contra las medidas arbitrarias de la Administración y el 11 de junio de 2010 se presentó un grave problema entre la fuerza pública y la comunidad. La gente en principio tenía la esperanza que el salón social y comunal de la mutual, en el que se reunían hasta 600 socios, construido con aportes de la comunidad en 1932, con un capital de 50 centavos, y que tomó fuerza con bingos, con fiestas y con recursos de las gentes, no fuera demolido. La gente se reunió alrededor del centro comunal y amaneció allí para suplicar por la conservación del lugar en donde el parque planea la construcción de un Centro Empresarial y Comercial – CEDEZO.
Pero no hubo lugar a diálogo, ni a súplicas ni a las lágrimas; la corregidora Claudia Mercedes Castro fue de piedra cuando la gente intentó impedir la acción de las retroexcavadoras, entraron los Esmad en acción, entonces se presentó una verdadera batalla campal en la que mujeres, ancianas, jóvenes, campesinos y niños se enfrentaron contra el escuadrón antidisturbios y, por supuesto hubo lesionados de lado y lado; las pancartas y los avisos que hacen propaganda al Parque Arví fueron destruidos como señal del inconformismo de la gente. Las noticias de los grandes medios como siempre señalaron a la comunidad de violenta y responsable de los choques.
Ángela María Ramírez, habitante de la zona cuenta también que “hoy están expropiando parcelas a 9 mil pesos el metro cuadrado, perjudicando a los más humildes. Para construir el complejo “El CEDEZO”, expropiaron 25 mil M2, alegando que el predio era del municipio y no de la curia y la comunidad; aunque los documentos legales muestren lo contrario. En el 2004, un funcionario de Catastro Municipal descargó el predio a la curia pero lo cargó a espacio público; es decir, siendo de la curia y valorado patrimonialmente por la comunidad se lo entregaron fraudulentamente al Municipio”. Esto confirma lo que ya se había dicho, que la Administración es juez y parte en esta pelea y en ese sentido los argumentos, la razón y la justicia que le asiste a la comunidad no valen. La construcción del metro cable, (que aún figura sin permiso y sin licencia ambiental), implicó la tala indiscriminada de árboles, comprometiendo el desplazamiento y pérdida de hábitat de especies salvajes.
Un bosque primitivo de roble de más de 200 años de antigüedad, donde los animales salvajes tenían sus áreas de procreación y protección en su etapa de desarrollo y crecimiento, fue indiscriminadamente talado e incendiado para dar paso al cable; la conflagración avivada por el viento se extendió en un amplio radio devastador, arrasando bosques originarios, aves y reptiles; especies endémicas de anfibios, mariposas y arácnidos fueron arrasados. “Somos víctimas del despojo- insiste Ángela Ramírez-, del arrebato de nuestro entorno y del patrimonio construido durante años de trabajo creador”.
Fuente: medellinantifascista.blogspot.com
Para los nativos de la región, declarada reserva forestal desde 1970 por su exuberancia natural y belleza paisajística, no es fácil aceptar que desde hace más o menos cinco años vengan tumbando montaña y escarbando sus propiedades, al punto de demoler sus salones de reunión y sus casas de bareque, para remplazarlas por pesadas construcciones y equipamientos de hoteles, metrocables y parqueaderos.
“El metro cable que construyeron, supuestamente, para servir a la comunidad, la gente de la zona no lo utiliza, porque el servicio se inicia desde las 9 a.m. hasta las 5 p.m.- continúa doña Rosa-. La gente que trabaja en Medellín ingresa a las 8 de la mañana y salen a las 6 de la tarde; es evidente que el servicio es sólo turístico. Como van las cosas, con las construcciones modernas ya ni reconoceremos nuestro territorio. Construirán cabañas de madera con techos de flores, en lugar de casas de bahareque con techo de paja, como ha sido la tradición. Además, están controlando nuestra movilidad, siempre habíamos transitado libremente estos lugares que preservaron nuestros abuelos, pero ahora nos lo impiden alegando pisar zonas de reserva con daño a la naturaleza, cuando verdaderamente los depredadores son ellos”.
La historia del parque Arví
Ante los reclamos de la comunidad y las reacciones en contra de la construcción del Parque Arví, nos cuenta doña Nubia Alzate, edil del corregimiento de Santa Elena: “Acá hay una historia muy particular, según dijo Jorge Melguizo, secretario de Cultura y Desarrollo Social, el Parque Arví no era un cuento nuevo; según él había sido planeado hace 40 años y por eso dice no entender por qué la gente se alborota. Nos preguntamos entonces ¿Por qué no llamaron a la comunidad a participar en ese proyecto? Después de 35 años de estar engavetado, nos vienen a vender la idea como un cuento maravilloso, engañándonos, utilizando un lenguaje técnico para que la comunidad dijera ‘esto es muy bonito’. A esas reuniones, que llamaron socializaciones, a la gente que asistía le recogían las firmas y las utilizaron a su conveniencia como si fueran la aprobación del proyecto, utilizaron el fraude, y asaltaron la fé popular”.
“Esta conducta socialmente desviada- insiste la edil-, la utilizaron de vereda en vereda. Cuando presentamos una tutela por la defensa de lo público, de nuestra cultura, idiosincrasia y todo lo que tiene que ver con nuestros derechos colectivos, afectados por la construcción del parque, ellos mostraron esas firmas alegando que habíamos estado de acuerdo. También engañaron a la gente diciendo que el proyecto generaría empleo para todos; la verdad es que de 250 comerciantes a los que se les dijo que tendrían negocios, tan solo a 14 se les va a dar la oportunidad y está por averiguar quiénes son y porqué fueron escogidos. También dijeron que los equipamientos estarían en armonía con la naturaleza y ya estamos viendo que no es así”.
Según la edil, si el parque Arví está en una zona de reserva forestal, cuyo objetivo es la protección del medio ambiente, no se entiende porqué la administración de la ciudad trae semejante equipamiento para devastar agresivamente el ecosistema y, a parte de eso, sin permisos legales, aunque estos jamás serán morales, ni éticos ni ambientales. “Según ellos, nosotros no somos parte del medio ambiente y carecemos de derechos. Nuestros árboles, oxígeno y la protección que le hemos dado a la zona toda la vida, eso no vale. La cosa es más grave de lo que se piensa, porque el territorio que se afectará es mucho más grande de lo que la gente cree. El proyecto habla de un territorio Arví, que no es sólo las tres veredas afectadas del corregimiento de Santa Elena, sino que impacta negativamente zonas de los municipios de Guarne, Envigado, El Retiro, Copacabana y Rionegro”.
El problema mayor, según lo concibe doña Nubia Alzate, es que no existe en la población una reflexión ni sensibilidad frente al ecoturismo y la preservación del medio ambiente y el concepto de desarrollo. “La gente sólo piensa en lo bonito y agradable para pasear, pero no valora a fondo los perjuicios del supuesto desarrollo” Así enuncia la edil estos perjuicios:
En lo económico: La gente de Santa Elena estaba acostumbrada a producir papa, maíz, flores y pequeños cultivos de hortalizas y verduras, pero esa producción se fue desestimulando a medida que el supuesto desarrollo fue llegando a la zona, primero por la creación de plazas de mercado satélites. Los intermediarios pagaban muy barato el producto agrícola, por tal motivo el campesino no volvió a cultivar. El problema se agudizó por la siembra masiva desplanificada de pinos con fines comerciales madereros, que secaron la tierra. Paradójicamente, Empresas Públicas de Medellín es una de las mayores accionistas que explota esas pineras maderables. El agua se redujo y los cultivos también. La mano de obra agrícola se trasladó al sector de los servicios, obras públicas, o se desplazó hacia Medellín. Sólo los campesinos nativos y algunos habitantes mantienen la producción agrícola para su consumo y pequeños excedentes para la venta. El proyecto Arví sepulta cualquier intensión de recuperar la tierra para la producción agrícola y promueve las actividades turísticas que afectan el medio ambiente.
Titulación de las tierras: En Santa Elena han nacido tres o cuatro generaciones; las tierras se han heredado desde los tatarabuelos y de nosotros a nuestros hijos. En épocas anteriores no era tan común realizar papeleos y registros en notarias, lo que se convirtió en serio problema del cual se quieren aprovechar los poderosos accionistas del parque Arví. En noviembre 20 de 1970, el acuerdo 031 del Inderena declaró reserva forestal toda esta zona y este acuerdo fue ratificado por el Ministerio de Agricultura mediante resolución ejecutiva 024 de 1971. Las implicaciones que esto tiene es que cientos de construcciones serían ilegales; hoy a 430 familias de la zona les están poniendo en tela de juicio la legalidad de sus propiedades porque fueron construidas después del año 70 y la Administración los chantajea con el pago de multimillonarias multas; obviamente tratan de asustar para que la gente termine entregando sus propiedades. Esto es el colmo, cualquiera se preguntaría, ¿por qué durante 40 años nadie realizó controles legales a las construcciones de la zona, a quien le correspondía?.
El problema para los perjudicados es que quien debió controlar y emitir los respectivos permisos para construir es la misma Administración, que hoy es parte interesada en el proyecto y sus ganancias. Por esta razón, el señor Leonardo Muñoz Cardona adelantó una acción popular, por irrespeto a la reserva forestal nacional protectora del Río Nare. Se alega que los responsables de haber protegido la zona deben responder por sus acciones y sus omisiones al respecto, y no venir después de 40 años a perjudicar a pequeños propietarios que construyeron de buena fe.
Pero para probar que la ley es para los de ruana en el Concejo de Medellín se denunció que el concejal Luís Bernardo Vélez obtuvo licencia para construir en Santa Elena a pesar que la resolución 021 ordena a las curadurías no permitir cambios ni expedir licencias de construcción y así se lo han hecho saber a todos los nativos y habitantes a quienes les han negado los permisos y les han dicho que solo puede construir el que tenga mínimo 38 hectáreas. Sin embargo, y para demostrar que el problema y la protección a la naturaleza tan cacareada por el pulpo que es la Corporación Parque regional Ecoturístico Arvi- CPREA no cobija sino a los más humildes, se emitió la resolución 1859 de septiembre de 2009 que le concede todo el permiso al CPREA para enajenar, extinguir y sustraer los recursos y terrenos necesarios para echar adelante el proyecto del Parque Arví.
La CPREA fue conformada hace poco más de un año con el fin de construir el proyecto, por tanto no es tan cierto que hace 40 años eso ya estuviera pensado. O tal vez sí, pero a la comunidad nunca le preguntaron sobre el futuro de su territorio. Hacen parte de CPREA la gobernación de Antioquia, el municipio de Medellín, la Universidad de Antioquia, la Escuela de Ingeniería de Antioquia, la Escuela de Administración, Finanzas y Tecnología EAFIT, Comfenalco, Comfama, Corantioquia, Cornare, la Cámara de Comercio de Medellín, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y Actuar Famiempresas. La inversión es gigante, como seguramente serán las ganancias. Al solo metrocable, que a ningún nativo de Santa Elena beneficia, se le han invertido 2 500 millones de pesos.
En lo ambiental: Son 11.248 hectáreas las que afectará el proyecto que contendrá hoteles, zonas para acampar, senderos para caminantes, parqueaderos gigantes y mucho concreto que seguramente afectará la vida de especies y contaminará el medio ambiente. Normalmente en la zona habitan 3000 personas, pero con la construcción del parque se espera que semanalmente asistan entre 1500 y 5000 personas. ¿A dónde irán a parar sus desechos orgánicos y los residuos sólidos? A la gente de Medellín le van a caer los residuos de aguas negras que el turismo va a generar en esta zona, ya los desagües están cayendo a las quebradas, porque las casas que hasta ahora existen tienen sus propios pozos sépticos; entonces ya está claro que el turismo que asistirá a los equipamientos como Comfama, Comfenalco, Puente Carabineros y demás lugares de descanso turístico contaminarán especialmente las quebradas la Honda, el Chiquero y Piedras Blancas, que son de agua pura y surten la represa de piedras blancas que bombea agua potable a Medellín.
La recreación, la sana diversión y la libre movilidad: La gente de Santa Elena normalmente se beneficiaba de la naturaleza de manera normal, estamos seguros que después tendrán problemas hasta para transitar por las inmediaciones del parque; también en Piedras Blancas y Mazo nos van a colocar unas porterías que van a imposibilitar la libre movilidad y habrá un control para todos nuestros familiares y amigos que nos vienen a visitar y hasta el cura tiene que dar la lista de los que vienen a misa procedentes de otro lado. Seguramente nos van a carnetizar. Lo que le han dicho a la gente para convencerla de estas acciones arbitrarias es que la seguridad va a mejorar.
Represión a la protesta pacífica: La comunidad adelantó una marcha para protestar contra las medidas arbitrarias de la Administración y el 11 de junio de 2010 se presentó un grave problema entre la fuerza pública y la comunidad. La gente en principio tenía la esperanza que el salón social y comunal de la mutual, en el que se reunían hasta 600 socios, construido con aportes de la comunidad en 1932, con un capital de 50 centavos, y que tomó fuerza con bingos, con fiestas y con recursos de las gentes, no fuera demolido. La gente se reunió alrededor del centro comunal y amaneció allí para suplicar por la conservación del lugar en donde el parque planea la construcción de un Centro Empresarial y Comercial – CEDEZO.
Pero no hubo lugar a diálogo, ni a súplicas ni a las lágrimas; la corregidora Claudia Mercedes Castro fue de piedra cuando la gente intentó impedir la acción de las retroexcavadoras, entraron los Esmad en acción, entonces se presentó una verdadera batalla campal en la que mujeres, ancianas, jóvenes, campesinos y niños se enfrentaron contra el escuadrón antidisturbios y, por supuesto hubo lesionados de lado y lado; las pancartas y los avisos que hacen propaganda al Parque Arví fueron destruidos como señal del inconformismo de la gente. Las noticias de los grandes medios como siempre señalaron a la comunidad de violenta y responsable de los choques.
Ángela María Ramírez, habitante de la zona cuenta también que “hoy están expropiando parcelas a 9 mil pesos el metro cuadrado, perjudicando a los más humildes. Para construir el complejo “El CEDEZO”, expropiaron 25 mil M2, alegando que el predio era del municipio y no de la curia y la comunidad; aunque los documentos legales muestren lo contrario. En el 2004, un funcionario de Catastro Municipal descargó el predio a la curia pero lo cargó a espacio público; es decir, siendo de la curia y valorado patrimonialmente por la comunidad se lo entregaron fraudulentamente al Municipio”. Esto confirma lo que ya se había dicho, que la Administración es juez y parte en esta pelea y en ese sentido los argumentos, la razón y la justicia que le asiste a la comunidad no valen. La construcción del metro cable, (que aún figura sin permiso y sin licencia ambiental), implicó la tala indiscriminada de árboles, comprometiendo el desplazamiento y pérdida de hábitat de especies salvajes.
Un bosque primitivo de roble de más de 200 años de antigüedad, donde los animales salvajes tenían sus áreas de procreación y protección en su etapa de desarrollo y crecimiento, fue indiscriminadamente talado e incendiado para dar paso al cable; la conflagración avivada por el viento se extendió en un amplio radio devastador, arrasando bosques originarios, aves y reptiles; especies endémicas de anfibios, mariposas y arácnidos fueron arrasados. “Somos víctimas del despojo- insiste Ángela Ramírez-, del arrebato de nuestro entorno y del patrimonio construido durante años de trabajo creador”.
Fuente: medellinantifascista.blogspot.com
viernes, 26 de noviembre de 2010
La Historia del agua embottellada.
El sucio negocio de las compañías
Depende de todxs aportar para un mejor mañana, aunque muchas veces pareciera que no fuera posible
Lee, Piensa por ti mismx y Actúa
El agua embotellada, oro líquido
¿Por qué pagar por algo que se puede conseguir gratis? Sin embargo es una industria que mueve miles de millones de dólares.
Embotellar agua para venderla y así hacer negocio era algo que hace 40 años pocos tomaban en serio. Hoy por hoy es ya una industria global que mueve miles de millones de dólares.
La materia prima sigue siendo simple, lo que cambió es la forma en que pensamos sobre ella. El agua dentro de la botella no es otra cosa más que agua, pura y simple, un elemento natural con un costo mínimo para recoger.
Sin embargo, su valor real está en el marketing, en cómo se gestiona la imagen de marca, en todo lo que se vende junto con el agua y no se ve.
El profesor Richard Wilk, antropólogo de la Universidad de Indiana (EE.UU.) considera el agua embotellada un ejemplo ideal para entender cómo funcionan los mercados en el mundo actual.
"En algún sentido compramos una alternativa, compramos libertad. Eso es lo único que puede explicar por qué vamos a pagar por una botella de algo que de otra forma conseguimos gratis".
Mercado enorme
A través de la publicidad y la mercadotecnia, el agua embotellada ha llegado a convertirse en el mejor ejemplo de éxito en la historia moderna de la industria de la alimentación.
"La demanda ha crecido de forma exponencial en las últimas décadas", comenta Peter Gleick, autor del libro Bottled and Sold(Embotellada y vendida).
"Se multiplicó por dos, se duplicó y se volvió a doblar de nuevo. Y las compañías de agua embotellada disponen de un potencial de mercado enorme, no sólo en los países más ricos", opina Gleick.
El agua es un elemento fundamental, esencial para la vida, que para algunos es abundante y para otros, un bien escaso. En algún sentido, se ha convertido en un emblema del capitalismo. En la industria alimenticia es de hecho inigualable.
"Algunos piensan que el agua embotellada es la cúspide del capitalismo, particularmente quienes están en el negocio", dice Charles Fishman, autor de The Big Thirst(La gran sed).
"Me parece que el agua embotellada es una especie de caricatura de la economía global: ofrece a la gente 20 o 30 variedades de algo en lo que realmente no existe tal variedad".
Clientes escépticos
Al principio no existían alternativas, el fenómeno del agua embotellada comenzó con una marca: Perrier.
Se trató de todo un éxito publicitario que llegó a crear una marca con la que definir una generación.
El responsable de la campaña fue Richard Wheatley: "Perrier popularizó el agua embotellada. La hizo aceptable, más que aceptable, la hizo deseable".
Pero el éxito no fue inmediato. Cuando la marca desembarcó en el Reino Unido, se encontró con que muchos se negaban a pagar por algo que conseguían gratis en el grifo.
Ahora bien, la campaña publicitaria consiguió modificar el panorama para siempre. También en Estados Unidos, donde de vender 12 millones de botellas en 1980 superó las 150 millones al final de la década.
Para entonces, Perrier ya no era simplemente una botella de agua, era más bien un símbolo.
"Tener en la mano una botella de Perrier dice algo, muestra sofisticación, un entendimiento de lo que pasa en el mundo", opina Michael Bellas, de Beverage Marketing Corporation.
Salud y bienestar
A finales de los 80, la marca francesa Evian fue capaz de capitalizar la creciente demanda por bienestar físico y un aspecto saludable, hasta el punto que prácticamente llegaron a ser capaces de embotellar esos conceptos.
"Evian se vendía con una persona bonita bebiéndola", explica Fishman. "En sus primeros pasos, mostraban hombres y mujeres maravillosos. Era como decir, si quieres ser guapo y saludable, bebe Evian".
Desde 1990 al fin del milenio, Evian pasó de vender 50.000 a 100.000 millones de litros.
Para algunos, la elección y la libertad merece el precio que se pide. Para otros, representa el exceso y la desigualdad del mundo moderno, donde 1.000 millones de personas no tienen acceso a agua limpia.
"No podemos dejar de ver que lo absurdo de la industria del agua. Hay gente que muere de sed o sin agua suficiente, mientras gastamos miles de millones y mucha energía en llevar agua desde quienes ya la tienen hacia otras personas que también ya la tienen", sentencia Wilk.
La actitud de los consumidores ha cambiado y las críticas a la industria no han hecho más que intensificarse.
En el centro del asunto está aquello de lo que realmente está hecha el agua embotellada: agua y petróleo. Los dos recursos más codiciados del mundo en uno.
Fuente BBC Mundo.com
Depende de todxs aportar para un mejor mañana, aunque muchas veces pareciera que no fuera posible
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El agua embotellada, oro líquido
¿Por qué pagar por algo que se puede conseguir gratis? Sin embargo es una industria que mueve miles de millones de dólares.
Embotellar agua para venderla y así hacer negocio era algo que hace 40 años pocos tomaban en serio. Hoy por hoy es ya una industria global que mueve miles de millones de dólares.
La materia prima sigue siendo simple, lo que cambió es la forma en que pensamos sobre ella. El agua dentro de la botella no es otra cosa más que agua, pura y simple, un elemento natural con un costo mínimo para recoger.
Sin embargo, su valor real está en el marketing, en cómo se gestiona la imagen de marca, en todo lo que se vende junto con el agua y no se ve.
El profesor Richard Wilk, antropólogo de la Universidad de Indiana (EE.UU.) considera el agua embotellada un ejemplo ideal para entender cómo funcionan los mercados en el mundo actual.
"En algún sentido compramos una alternativa, compramos libertad. Eso es lo único que puede explicar por qué vamos a pagar por una botella de algo que de otra forma conseguimos gratis".
Mercado enorme
A través de la publicidad y la mercadotecnia, el agua embotellada ha llegado a convertirse en el mejor ejemplo de éxito en la historia moderna de la industria de la alimentación.
"La demanda ha crecido de forma exponencial en las últimas décadas", comenta Peter Gleick, autor del libro Bottled and Sold(Embotellada y vendida).
"Se multiplicó por dos, se duplicó y se volvió a doblar de nuevo. Y las compañías de agua embotellada disponen de un potencial de mercado enorme, no sólo en los países más ricos", opina Gleick.
El agua es un elemento fundamental, esencial para la vida, que para algunos es abundante y para otros, un bien escaso. En algún sentido, se ha convertido en un emblema del capitalismo. En la industria alimenticia es de hecho inigualable.
"Algunos piensan que el agua embotellada es la cúspide del capitalismo, particularmente quienes están en el negocio", dice Charles Fishman, autor de The Big Thirst(La gran sed).
"Me parece que el agua embotellada es una especie de caricatura de la economía global: ofrece a la gente 20 o 30 variedades de algo en lo que realmente no existe tal variedad".
Clientes escépticos
Al principio no existían alternativas, el fenómeno del agua embotellada comenzó con una marca: Perrier.
Se trató de todo un éxito publicitario que llegó a crear una marca con la que definir una generación.
El responsable de la campaña fue Richard Wheatley: "Perrier popularizó el agua embotellada. La hizo aceptable, más que aceptable, la hizo deseable".
Pero el éxito no fue inmediato. Cuando la marca desembarcó en el Reino Unido, se encontró con que muchos se negaban a pagar por algo que conseguían gratis en el grifo.
Ahora bien, la campaña publicitaria consiguió modificar el panorama para siempre. También en Estados Unidos, donde de vender 12 millones de botellas en 1980 superó las 150 millones al final de la década.
Para entonces, Perrier ya no era simplemente una botella de agua, era más bien un símbolo.
"Tener en la mano una botella de Perrier dice algo, muestra sofisticación, un entendimiento de lo que pasa en el mundo", opina Michael Bellas, de Beverage Marketing Corporation.
Salud y bienestar
A finales de los 80, la marca francesa Evian fue capaz de capitalizar la creciente demanda por bienestar físico y un aspecto saludable, hasta el punto que prácticamente llegaron a ser capaces de embotellar esos conceptos.
"Evian se vendía con una persona bonita bebiéndola", explica Fishman. "En sus primeros pasos, mostraban hombres y mujeres maravillosos. Era como decir, si quieres ser guapo y saludable, bebe Evian".
Desde 1990 al fin del milenio, Evian pasó de vender 50.000 a 100.000 millones de litros.
Para algunos, la elección y la libertad merece el precio que se pide. Para otros, representa el exceso y la desigualdad del mundo moderno, donde 1.000 millones de personas no tienen acceso a agua limpia.
"No podemos dejar de ver que lo absurdo de la industria del agua. Hay gente que muere de sed o sin agua suficiente, mientras gastamos miles de millones y mucha energía en llevar agua desde quienes ya la tienen hacia otras personas que también ya la tienen", sentencia Wilk.
La actitud de los consumidores ha cambiado y las críticas a la industria no han hecho más que intensificarse.
En el centro del asunto está aquello de lo que realmente está hecha el agua embotellada: agua y petróleo. Los dos recursos más codiciados del mundo en uno.
Fuente BBC Mundo.com
Corto cuento anarquista
Esto es una de mis nuevas pasiones, empezó hace, la desarrolle en un taller que ofrecía bienestar universitario de la UN Med
Lo considero una herramienta muy útil para lograr obtener la atención de ciertos temas que mucha gente desprecia como lo son medio ambiente y politica
Este fue mi debut,
"como todas las primeras veces con miedo y muchas ganas (como lo debe ser todo) - Harry Marin
Empieza el dia de un hombre muy particular muy temprano por la mañana el cual esta un poco molesto...
Disfrutenlo
Lo considero una herramienta muy útil para lograr obtener la atención de ciertos temas que mucha gente desprecia como lo son medio ambiente y politica
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"como todas las primeras veces con miedo y muchas ganas (como lo debe ser todo) - Harry Marin
Empieza el dia de un hombre muy particular muy temprano por la mañana el cual esta un poco molesto...
Disfrutenlo
jueves, 25 de noviembre de 2010
El aporte del cigarrillo a la contaminacion
Una de las excusas que más ponen los fumadores para no dejar de fumar cuando les decimos que están contaminando el medio ambiente es: “Pues más contamináis vosotros cuando váis en coche”. Pues al parecer, esto no es verdad, ya que un estudio publicado en la revista “Tobacco Control” demuestra como el humo de algunos motores diesel contaminan menos que el humo de tabaco producido por ciertos cigarrillos.
La metodología seguida para realizar la investigación que se realizó en Chiavenna, un pueblo al sur de Italia con bajos niveles de contaminación, fue la siguiente:
* Durante unos 40 minutos se mide la concentración de elementos contaminantes en el aire en un garaje de 60 m3 con ventilación.
* Después se cierran puertas y ventanas y se mantiene encendido un motor ecodiesel durante 30 minutos (El vehículo elegido fue un Ford Mondeo). En este tiempo se vuelven a realizar mediciones.
* Se vuelve a ventilar y se vuelve a cerrar la puerta cuando los niveles de contaminación bajan al nivel inicial. En ese momento se encienden 3 cigarillos seguidos durante 30 minutos y se miden los niveles de contaminación una vez más.
Una vez comparados los resultados, y aunque pueda resultar increible pudo comprobarse como el humo de tabaco es más contaminante que el del motor ecodiesel. De hecho, los cigarrillos lograron provocar niveles de concentración de partíulas contaminantes hasta diez veces mayores.
El mensaje del test es bastante claro con respecto al ambiente que se respira en lugares cerrados donde se fuma tabaco.
Todo el mundo sabe que el fumar es perjudicial para la salud. El tabaco constituye la primera causa de muerte evitable y es la única droga legal que mata a entre un tercio y la mitad de quienes la consumen. El humo de su combustión contiene más de 4.000 componentes, de los cuales más de 50 son consideradas cancerígenas. Si todos estos argumentos no son suficientes para evitar al cigarrillo, podemos apelar a otro: la grave contaminación que generan en el planeta.
Los filtros de los cigarrillos (o sea, las colillas) son la mayor causa de basura en el mundo. Al estar hechos de acetato, no son biodegradables, por lo que permanecen durante una gran cantidad de años en el ambiente.
Muchos de los fumadores tienen la mala costumbre de arrojar las colillas en el suelo cuando terminan de fumar. Seguramente no saben que las lluvias suelen arrastrar estos desechos hasta las fuentes de agua, donde desprenden sus químicos. La nicotina y el alquitrán presentes en un solo cigarrillo pueden contaminar hasta 50 litros de agua.
Claro que la contaminación causada por el cigarrillo no es sólo culpa de los consumidores. El cultivo de tabaco causa problemas ambientales en varios países, ya que se suele quemar madera como combustible para curar las hojas. La madera, por otra parte, también se usa para construir los graneros donde se realiza dicha cura. Se calcula que la industria tabacalera tala cerca de 200.000 hectáreas de bosques al año.
Por último, cabe destacar que, según estadísticas de 1995, esta industria produce 2,3 mil millones de kilogramos anuales de desechos como resultante de sus procesos de producción y otros 209 millones de kilos de desechos químicos. Todo esto sin contar la basura causada por las colillas de los cigarrillos.
A la hora de prender el próximo cigarrillo, ya lo sabes: no sólo estarás dañando a tu cuerpo, sino que también contribuirás a la destrucción del medio ambiente.
Las colillas forman parte de nuestro paisaje con graves consecuencias no sólo para la salud del fumador, sino para todos.Datos de organizaciones no gubernamentales (ONG) indican que en el mundo se consumen 250 mil millones de cajetillas de cigarros al año, y se desechan sin conciencia 50 mil millones de colillas.
Una colilla de cigarro típica puede tardar entre uno y cinco años en degradarse.
Un estudio de la Universidad Politécnica de Cataluña señala a las empresas como mayores focos de suciedad por acumulación de colillas en las aceras.
Una colilla de cigarro contamina hasta 50 litros de agua.
Se considera que más de 50 por ciento de los incendios forestales del mundo son causados por colillas encendidas.
La metodología seguida para realizar la investigación que se realizó en Chiavenna, un pueblo al sur de Italia con bajos niveles de contaminación, fue la siguiente:
* Durante unos 40 minutos se mide la concentración de elementos contaminantes en el aire en un garaje de 60 m3 con ventilación.
* Después se cierran puertas y ventanas y se mantiene encendido un motor ecodiesel durante 30 minutos (El vehículo elegido fue un Ford Mondeo). En este tiempo se vuelven a realizar mediciones.
* Se vuelve a ventilar y se vuelve a cerrar la puerta cuando los niveles de contaminación bajan al nivel inicial. En ese momento se encienden 3 cigarillos seguidos durante 30 minutos y se miden los niveles de contaminación una vez más.
Una vez comparados los resultados, y aunque pueda resultar increible pudo comprobarse como el humo de tabaco es más contaminante que el del motor ecodiesel. De hecho, los cigarrillos lograron provocar niveles de concentración de partíulas contaminantes hasta diez veces mayores.
El mensaje del test es bastante claro con respecto al ambiente que se respira en lugares cerrados donde se fuma tabaco.
Todo el mundo sabe que el fumar es perjudicial para la salud. El tabaco constituye la primera causa de muerte evitable y es la única droga legal que mata a entre un tercio y la mitad de quienes la consumen. El humo de su combustión contiene más de 4.000 componentes, de los cuales más de 50 son consideradas cancerígenas. Si todos estos argumentos no son suficientes para evitar al cigarrillo, podemos apelar a otro: la grave contaminación que generan en el planeta.
Los filtros de los cigarrillos (o sea, las colillas) son la mayor causa de basura en el mundo. Al estar hechos de acetato, no son biodegradables, por lo que permanecen durante una gran cantidad de años en el ambiente.
Muchos de los fumadores tienen la mala costumbre de arrojar las colillas en el suelo cuando terminan de fumar. Seguramente no saben que las lluvias suelen arrastrar estos desechos hasta las fuentes de agua, donde desprenden sus químicos. La nicotina y el alquitrán presentes en un solo cigarrillo pueden contaminar hasta 50 litros de agua.
Claro que la contaminación causada por el cigarrillo no es sólo culpa de los consumidores. El cultivo de tabaco causa problemas ambientales en varios países, ya que se suele quemar madera como combustible para curar las hojas. La madera, por otra parte, también se usa para construir los graneros donde se realiza dicha cura. Se calcula que la industria tabacalera tala cerca de 200.000 hectáreas de bosques al año.
Por último, cabe destacar que, según estadísticas de 1995, esta industria produce 2,3 mil millones de kilogramos anuales de desechos como resultante de sus procesos de producción y otros 209 millones de kilos de desechos químicos. Todo esto sin contar la basura causada por las colillas de los cigarrillos.
A la hora de prender el próximo cigarrillo, ya lo sabes: no sólo estarás dañando a tu cuerpo, sino que también contribuirás a la destrucción del medio ambiente.
Las colillas forman parte de nuestro paisaje con graves consecuencias no sólo para la salud del fumador, sino para todos.Datos de organizaciones no gubernamentales (ONG) indican que en el mundo se consumen 250 mil millones de cajetillas de cigarros al año, y se desechan sin conciencia 50 mil millones de colillas.
Una colilla de cigarro típica puede tardar entre uno y cinco años en degradarse.
Un estudio de la Universidad Politécnica de Cataluña señala a las empresas como mayores focos de suciedad por acumulación de colillas en las aceras.
Una colilla de cigarro contamina hasta 50 litros de agua.
Se considera que más de 50 por ciento de los incendios forestales del mundo son causados por colillas encendidas.
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